Mai (Haru Kuroki) y su esposo Koichi (Atsushi Hashimoto) viajan con su familia a un hotel de un complejo vacacional. Mientras espera los resultados de las pruebas prenatales, Mai está cada vez más susceptible, pero Koichi solo se preocupa por evadir la situación. La tensión de la pareja, oculta tras sus actitudes divergentes, acaba por estallar en un conflicto insoportable. «The Day After Sunday», el tercer largometraje del director Takuya Kato tras «Grown-ups» (2022) y «Sigue volando» (2023), vuelve a demostrar, mediante una dirección minuciosa y una refinada estética visual, que es uno de los jóvenes directores más originales y notables del cine japonés contemporáneo. La película revela la desconexión emocional en el seno de la familia moderna mediante espacios cerrados y diálogos contenidos que evocan una obra teatral. El hotel, de ambiente desolador, va más allá de ser un mero escenario y funciona como otro protagonista que amplifica la angustia existencial de la pareja. Aunque aborda el tema tradicional del cine japonés de la «mujer que sufre en silencio», el director no recurre a soluciones sencillas, sino que indaga con una mirada fría y aguda en las grietas del hogar y en la mujer que se tambalea precariamente dentro de él. La interpretación delicada y profunda de Haru Kuroki y el escalofriante final abierto dejarán reflexiones y debates de peso mucho tiempo después de que termine la película.