Era verano. El adolescente Didac está de viaje en bicicleta con su familia siguiendo el río. Un día, mientras disfruta nadando tras lanzarse al agua para refrescarse después de sudar durante toda la jornada, Didac conoce bajo el agua a Alexander, un misterioso y hermoso muchacho desnudo. Su presencia, que aparece y desaparece con calma, provoca ondas en el corazón de Didac. Finalmente, los dos muchachos huyen en una barca por el río y pasan la noche juntos, con la agitación del primer amor. Pero, cuando amanece, deben afrontar el mañana mientras acarician los recuerdos de la noche anterior, que han quedado claramente marcados en el cuello. Desde el onírico primer encuentro de los dos muchachos bajo el agua hasta las imágenes de sus carreras jadeantes entre la luz que se derrama, «Strange River» plasma con belleza sobre el papel el primer amor y los dolores del crecimiento de un muchacho, que quedarán como un sueño de una noche de verano. Disfrutar de los paisajes del verano europeo es otro de sus placeres.