La película comienza con Selvi y sus amigos sonriendo radiantes mientras vuelan cometas en la playa. Selvi, que ha llegado a la ciudad para cuidar de su familia, trabaja como cuidadora a domicilio y sueña con el día en que se convierta en una enfermera «de verdad» y se marche a Dubái. Un día, cuando su íntima amiga Kavitah intenta suicidarse tras un fracaso amoroso, Selvi acaba asumiendo también sus horas de trabajo. Mientras el turno de 12 horas se convierte en uno de 24, luego de 48 y después de 72, Selvi se va sumiendo en un cansancio y una impotencia por los que no puede pedir ayuda a nadie. En tamil, «selvi» es una forma de tratamiento respetuoso para las mujeres solteras, por lo que puede considerarse que el título de la película, «Selvi», simboliza tanto a una persona concreta como el nombre de innumerables mujeres que viven sin nombre. El director Sailesh Rathnakumar sigue a Selvi con una cámara que no deja de agitarse, captando cómo su vida se desmorona y la verdad que hay más allá. La delicada interpretación de Anjali Patil, protagonista y también productora, insufla vida a las «selvi» sin nombre.