Para alimentar a su esposa y a su hijo, Randy acampa a escondidas en los pantanos de Zapata y captura cocodrilos con las manos desnudas. La radio no deja de transmitir noticias sobre la pandemia, con cientos de nuevas muertes cada día, mientras la situación social en Cuba también se agrava día a día.
Mercedes, la esposa de Randy, busca por la orilla restos de carbón usado para cocinar y cuida de su hijo, que tiene autismo grave. Los días pasan y ella se vuelve cada vez más inquieta. Randy debería haber regresado hace tiempo, pero sigue sin dar señales de vida. Mercedes teme que a su esposo le haya ocurrido algo, pero no se atreve a expresar su preocupación.
Por fin, Randy regresa con comida para saciar el hambre de su familia. No puede quedarse mucho tiempo: tiene que volver al pantano para seguir cazando. La familia vive así, en un ciclo que se repite, padeciendo hambre y frío, sin saber si llegará al día siguiente.