Norden, un rinoceronte de roca blanca criado entre una manada de elefantes. Ha perdido a todos sus familiares y amigos queridos por la codicia humana. A su lado hay un huevo abandonado. Aunque pasa largas, largas noches de desesperación y aislamiento por estar solo, Norden no renuncia a cobijar ese diminuto huevo. Finalmente, el pequeño pingüino «Yo» sale al mundo. Un rinoceronte y un pingüino: seres completamente distintos, sin manera de saber cómo llegó cada uno a este mundo, pero con la certeza de que el uno es para el otro una presencia única y absoluta de amistad y amor, íntima y afectuosa. Ahora pasarán largas, largas noches buscando el mar donde vivirá el pingüino. «Long Long Night», el debut del director Youm Kyubock, es una extraordinaria película de animación que descubre con precisión la enorme fuerza y el potencial del cuento infantil en el que se basa, galardonado con el gran premio de literatura infantil Munhakdongne, y muestra una construcción emocional tan sólida y una perfección técnica tan sorprendente que producen una punzada y un hormigueo en la boca del estómago. No deja de sorprender que solo con acompañar a Norden y a «Yo» en su largo, largo viaje, modesto pero grandioso, frágil pero valiente, animado pero reflexivo, se pueda recibir un amor y un consuelo inmensos, incomparables. Los animales de distintas personalidades que encuentran en su aventura y los momentos siempre cambiantes de la naturaleza, objeto de reverencia y temor, resuenan con una gran empatía y repercusión emocional. «No dónde ni cómo nacimos, sino con quién y cómo viviremos. Cómo podemos vivir siendo plenamente nosotros mismos mientras acompañamos a otros». Ante las valiosas preguntas de «Long Long Night», sentiremos profundamente y lloraremos entre sollozos durante mucho tiempo.